la rana que QUERÍA ser buey
Había una vez una rana, todos los días
del año se acercaba al estanque más cercano para ver su reflejo en las aguas.
Se
deprimía contando todos sus defectos, aunque intentaba levantar su autoestima
no le gustaba ser una rana.
Cada mañana, después de contemplarse en
el estanque, regresaba a su casa lamentándose, recorría el camino y atravesaba
la pradera donde vivía un viejo buey.
En cuanto lo veía, la rana no podía
evitar hacer un alto en el camino y quedarse mirando su imponente figura.
Harta de
sentirse insignificante, empezó a aspirar el aire con el fin de alcanzar la
imponente figura del buey.
Continuando
con su osada decisión, preguntaba a sus amigas ranas si ya se veía igual al
buey, pero ellas contestaban de que no ni llegaba al mínimo en alcanzar su
tamaño.
AQUÍ DESCARGUE EL RECURSO EN PPT

No hay comentarios:
Publicar un comentario